La comodidad del diseñador
Soy la primera que sigue los desfiles de moda y la primera que se queda extasiada con las prendas que realizan algunos diseñadores. Pero no nos llamemos a engaños amigas, eso también lo hago yo. Vestir a una chica de metro ochenta que parece un palo es muy fácil, pero cógete a una 44 con sus caderas bien puestas. ¿A que ya no es lo mismo?
Diseñar sobre plano es muy molón, porque puedes hacer lo que quieras con los volúmenes, usar cualquier tejido y ponerle un miriñaque si te apetece. Y si mide como Pau Gasol mejor. Pero en la calle, la mujer común (que no real, porque las modelos existir, también existen) mide 1,60 y tenderá a tener caderas y/o pecho, por lo menos la mujer española. Y ahí ya no puedes hacer lo que te de la gana. Hay que tener en cuenta las formas femeninas: no puedes ponerle un pliegue ahí porque hace arruguita allá, no puedes fruncir esa manga porque hace bolsa acullá, etc, etc.
Evidentemente hay prendas que solo se pueden hacer hasta cierta talla, porque en tallas superiores (o inferiores) no quedaría bien. Y es que el patronaje es una cosa complicada, hay que conocer a la mujer de la calle para saber qué necesita. "Eso encarecerá mucho el producto" me diréis, pero ¿no hicieron un mega-estudio para estandarizar las tallas? Los resultados parece que se los ha llevado el viento...
¿Que la moda es arte? Pues en algunos casos sí, pero no olvidemos que la ropa es para vestirse.
Ahora os toca a vosotras, ¿pensáis que deberían hacer las prendas con un poquito más de cabeza y adaptar mejor el patronaje?




